Cuidar la garganta

Las semanas empiezan a hacerse cada vez más fría mientras pasamos lentamente del otoño al invierno. Se nota en la bajada de temperaturas y en la humedad, ya que es la época de mayor riesgo de resfriados. Faringitis, laringitis y alteraciones de voz suelen ser las consecuencias si no sabes cuidar la garganta como es debido.

Los agentes infecciones pueden dañar la garganta con síntomas como: inflamación, enrojecimiento, perdida de la voz, dolor al tragar o sensación de algo clavado. Salir a la calle supone un riesgo si no vamos bien abrigados, pero también la calefacción y los cambios bruscos de temperaturas. Para ayudarte, en FarmaCoslada te damos unos consejos para cuidar la garganta durante el invierno.

Pautas para cuidar la garganta frente al frío

Quizás sean cosas muy básicas que a veces tenemos que recordar porque no las hacemos. Pero cuidar la garganta significa no forzar la voz, no gritan ni tampoco carraspear. En la medida de los posible evita también el alcohol y el tabaco ya que causan irritación e inflamación en la garganta. Aquí tienes otros consejos:

  • Ropa de abrigo: es clave que cada vez que salgas a la calle lleves la ropa de abrigo adecuada. A veces únicamente nos centramos en el abrigo, los guantes y el gorro; pero no podemos olvidar la bufanda porque proteger tu garganta del frío.
  • Hidratación: la hidratación en esta época del año es básica. Por ello bebe entre 1 libro y medio y dos litros de agua al día. Es importante para proteger la mucosa y las cuerdas vocales frente a los agentes infecciosos.
  • Descanso y recuperación: puede parecer algo muy básico, pero muchos lo olvidan. Un sueño reparador recomendado de 7-8 horas puede ayudarte mucho. Es importante para recargar las pilas y tener la energía necesaria y que tu garganta esté más protegida.
  • Bebidas y comidas: la alimentación sigue siendo una pauta muy importante, también para cuidar la garganta. Intenta no tomar bebidas o comidas muy frías o muy calientes, mejor algo templado. Y en esta época del año fortalece tus defensas con alimentos con vitamina C o con miel.